Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Acoso, maltrato y estupidez humana.


Mi jefe es un tío encantador. Está casado, tiene tres churumbeles y nunca he tenido el más mínimo problema con él, excepto algún temilla que no ha sabido/podido resolverme por ser demasiado salomónico. Qué le vamos a hacer. Él es así y es lo que hay.

Además de ser un tío con un gran sentido del humor, es también muy zalamero. Cuando digo zalamero me refiero a que es el típico que se fija en una mujer, la adula o la chincha, pero siempre en tono jocoso. Pongo un ejemplo: al parecer le gustan las tías con el pelo largo y suelto y si ve que te lo has cortado no duda en soltarte la cantinela de «¿por qué las tías os cortáis el pelo cuando a los hombres "de verdad" nos gustan las mujeres con el pelo largo?». Hace alguna coña, te comenta si vas elegante el día que se te ha subido el guapo y se pira a otra parte, que siempre va con prisa. Punto. No es un baboso. No te mira las tetas quedándose bizco, ni te hace un escáner con la mirada mordiéndose el labio inferior. Es un cachondo, un pícaro, pero no pasa de ahí.

Si analizáramos su subconsciente, seguramente podríamos sacar mil conclusiones sobre ese comportamiento: que si le gustan las tías más que a un tonto una tiza, que si está aburrido de su matrimonio, que si en el fondo está deseando echar un kiki por ahí, etc, etc. No lo dudo, pero en realidad me da lo mismo. El tema es que a mí me parece que hay unos límites que él nunca ha traspasado y que de halagarte a acosarte va un trecho.

Comento esto porque esta mañana ha venido descojonándose a pedirme perdón: por lo visto ha estado revisando no sé qué historias con unos alumnos y en una cláusula sobre el acoso, al parecer, hay un punto en el que dice que no se le puede decir a una mujer que está guapa más de una vez porque entonces se considera que la estás acosando sexualmente. Así que (muerto de risa) ha venido a disculparse por si acaso algún día se me ocurre denunciarle. Supongo que después se habrá ido a hacer la ronda con el resto de féminas del lugar porque tengo claro que no soy yo la única. Obviamente, le he seguido la coña contestando que ya tenía excusa para chantajearle, que a ver cuánto me iban a subir la nómina y que sabe que tengo testigos. Ya puestos a bromas, ahí voy yo. Órdago a todo, con un par.

Y es que yo me pregunto: ¿nos hemos vuelto imbéciles o qué? (Sí). No me puedo creer que haya que sentenciar por escrito que si te dicen tres días seguidos «qué guapa estás» se considere una prueba evidente de acoso laboral, pero si te lo dicen sólo una vez, mientras te están haciendo una mamografía con la vista, no. Pasaría exactamente igual con el tema de los críos: ¿Un cachete es maltrato? ¿Si yo le doy una colleja a mi churumbel me puede denunciar porque considera que está siendo maltratado? (Sí) ¿Sería realmente maltrato? (¡No!) ¿El hecho de pegarle un coscorrón a un niño implica que está siendo ultrajado frente a padres que les dejan hacer lo que les sale del guano y no les prestan atención porque eso da mucho trabajo? Al parecer todo se mide por ese baremo.

Todo esto me hace llegar a una conclusión: creo que cada día somos animales más a-racionales y, como amebas en las que nos quieren transformar, necesitamos que nos marquen las normas de conductas porque si percibimos, sentimos, escuchamos o notamos, no es suficiente. Hoy en día todo hay que demostrarlo con hechos, con grabaciones, por escrito. Renunciamos a nuestras sensaciones, a nuestras percepciones. Mucho me temo que a eso se le llama inteligencia emocional y, en vez de fomentarla e impartirla como asignatura en los colegios, están tratando de alinearnos como a androides. Esto se empieza a parecer cada vez más a "Un mundo feliz" de Aldous Huxley (el cuál recomiendo su lectura encarecidamente).

¡Sabré yo si tengo que darle un cachete a mi hijo para frenar su pataleta, señor juez! Que le he parido yo, le he criado yo y le sufro yo. Y una cosa es una toba y otra una paliza, por mucho que en el Código Penal así se determine. Pues aquí pasaría lo mismo. ¡Seré yo la que nota la diferencia entre que te adulen en un momento determinado o que veas que el susodicho está imaginándose cuántas areolas tienes en los pezones o de qué color son.

Y es que nos olvidamos de que hay movimientos, gestos y miradas que no se escuchan, ni se oyen, pero se perciben y se sienten. Sin embargo, dicen mucho más que cualquier párrafo escrito y aprobado a favor de la Ley del Acoso.

Lo dicho, futuras amebas y yo me niego.

40 comentarios:

  1. Me lo voy a leer, no te quepa duda. Muy buena entrada, creo que tienes toda la razón y que la cosa se está yendo de madre. Biquiños!

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    1. Pues sí. Al final acabaremos controlados hasta de pensamiento. Qué horror!

      Besitos.

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  2. Nos estan convirtiendo poco a poco en niños que tienen que seguir unos puntos para hacer las cosas. El título lo dice todo, estupidez humana. Me ha gustado la reflexión, un abrazo compañera.

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  3. Este es el tipo de entradas que me dan rabia, porque como lo dices ya todo y estupendamente, se puede aportar poco, sólo queda asentir y expresar vehementemente - Cuanta razón tienes Ana! - Ahí estamos, todo pautado, medido y normalizado, sin dejar paso al sentido común, y como muy bien dices en tu última frase, donde está lo más importante, hay miradas, tonos, que no pueden explicarse ni demostrarse pero todas sabemos de que tipo de sensación desagradable hablamos, y hombres encantadores que se pasan el tiempo diciéndote lindezas y no te violentan en ningún momento. Lo mismo con lo que comentas de dar un cachete, si es que seguir es absurdo.
    Yo también me niego a ser ameba, un post magnífico Ana, me ha encantado.
    Besos

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    1. Ahí le has dado, Inma, pero como debemos estar globalizados, normalizados, cortados por el mismo patron y siendo siempre políticamente correctos, pues nos regulan, nos miden, nos pesan y lo que sobra, pa fuera!

      Ya te digo yo que el Huxley era un visionario y eso que escribió el libro en los años 30!

      Un beso rebelde (porque el mundo me ha hecho asínnnnnnnnn)

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    2. Ya lo leí en su momento, un gran libro, que en mi cabeza jodidamente confusa y desmemoriada mezclo con 1984 de Orwell y el Gran Hermano, y monto unos pitotes que no veas, confundo partes de uno con partes del otro...un lío

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    3. Es que tienen una temática muy parecida, no me extraña que los confundas. Pero vamos, vienen a tener el mismo mensaje, que estamos todos MANIPULADOS! Cagoentó! jajajajajaj Que viva la anarquía!!!!

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  4. muy bueno... creo que a mi me pasaba lo mismo que a tu jefe... lo coqueto se me salía solito, pero de ahí a más, nada... cuando cumplí 50 lo superé jajajajaja
    muy bueno
    Un abrazo
    carlos (el que halaga)

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    1. Pues esa es la edad que tiene él y me da que va a tardar un pelín más...jajaja, claro que con la ley en la mano lo mismo se corta. Y es una pena. Creo que mañana iré a decirle que me diga alguna lindeza que si no, esto ya no es lo mismo, jajajajja.

      Un beso, halagador.

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  5. ¡Totalmente de acuerdo! Somos pendulares, no encontramos el equilibrio nunca. Hemos pasado de ir a denunciar una violación y que se rian de uno a decir que nos acosan porque nos digan guapas tres veces al día.
    En serio, esta sociedad nuestra se lo tiene que hacer mirar...
    Los niños igual. Del bofetón por cualquier cosa, a no poder meterle un capón porque te mandan a la carcel...
    Tienes toda la razón el caso es hacernos amebas insconscientes.
    Besazo

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    1. Sí, es que ni tanto ni tan calvo. Y al parecer queremos que la sociedad se convierta en algo matemático, milimetrado y medido. Y yo es que soy de letras! jaja.

      Un besazo.

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  6. Nos están cuadriculando la vida hasta extremos insoportables.
    Cada día vomitan más leyes, reglamentos, órdenes, instrucciones, circulares, sentencias....
    Y nosotros como atontados les dejamos hacer.

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    1. Pues sí, y nos ponen la tv, los toros y el jurgol para que mientras hacen las leyes no nos demos cuenta.

      Semos gelipollas.

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  7. Es tan difícil juzgar algunos actos. A veces sólo depende de un gesto o tono.
    Por suerte todos los hombres que trabajan en mi oficina... ahh, no hay hombres.
    jajaja Un saludo.

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    1. jajaja, no hay hombres "en condiciones", jajaja, porque de los otros conozco yo algunos...

      Besotes.

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  8. Yo también me niego.
    La estupidez humana se palpa por arrobas y ni lo mucho ni lo poco, que habiendo muchas cosas que se pueden medir y regular, otras muchas no. Además está el temita de la libertad personal, del buen criterio, de la exigencia en la educación, del halago y el piropo-siempre deseables-, que nada tiene que ver con el acoso.
    Dicho esto, algo no va bien.
    Hoy han vuelto a matar a una mujer...se me escapa.
    Besos mil

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    1. Sí, no entiendo nada. Mucha campaña, mucha info pero total, al final todo sigue igual.

      Un beso grande.

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  9. ¿Y el acoso que soportamos lo tíos? Porque yo noto todas las mañanas las miradas de mis compañeras y algún compañero y para mí también es muy violento. Y si me quejo me dicen que voy provocando con mis vaqueros ajustados y la camiseta marcando pectorales. Pero yo me visto así para sentirme bien yo, no para que baboseen a mi costa las salidas y los salidos de turno.
    ¡Joder, qué duro es estar bueno!
    Un beso, porque sé que tú me respetas.

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    1. Jajaja, vale, el señor Merino ha venido aquí a hablar de su libro! jajaja... Cada loco con su tema! jajaja.

      De verdad, que lo que no sé es cómo puedes soportarlo a diario. Todo insinuaciones, todo pellizcos en el culo cuando vas al cuarto de la fotocopiadora y tú ahí, aguantando estocaimente. Y yo porque me contengo que si no....jajajaja

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  10. Es curioso, yo llamo a todo el mundo "guapo" y "guapa", así me evito tener que aprender nombres, le tiro los tejos hasta a las ancianitas, evidentemente no pretendo acostarme con ellas, pero cuando a una señora de 70 años le dices lo guapa que está y que si saben sus padres que no ha ido al colegio pues no sé qué coño de mal haces la verdad. Obviamente no se lo digo a todas ojo, se lo digo a las que conozco de toda la vida.

    Anda que no habré vacilado yo con mujeres, alguna que he leído en los comentarios de esta entrada puede dar fe, en fin, que nada que añadir.

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    1. jajaja, pues si. Y es asquerosamente ridículo que nos vengan con el artículo 4 del apartado 8 y que te digan que eso es "acoso". Váyase usted a la mierda que cuando yo me sienta acosada ya le pegaré yo una patada en los cojones, que para eso no necesito juez que valga.

      Contigo las señoras encantadísimas, fijo. Un beso!

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    2. Es que hay formas y formas de decir las cosas y eso vosotras lo sabéis bien, puede un señor llamaros guapa 20 veces y ser algo bonito incluso o llamártelo una sola, babeando y poniendo cara de salido y la cosa cambia muchísimo.

      A mí me jode mi hija pequeña, vamos de paseo, me encuentro con una, cualquiera, "hola guapa, que tal" y la cria va y le dice que eso se lo digo a todas :D

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    3. Ves? Pues hoy ha entrado a decirme que tengo el pelo horroroso... Así no mola! jajaja (ya le he dicho yo que se ponga a un metro, no vaya a ser que...)

      En fin, al menos nos sirve para echarnos unas risas.

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  11. Lo has clavado, Ana. Cada día nos quieren hacer más imbéciles.
    Besos.

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    1. Gracias Chema...A ver si no nos dejamos. Al menos, algunos.

      Besos.

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  12. El antiguo personaje, antes conocido como JC, te habria sacado punta sobre la tara mental de socialistos, feministos y otra serie de "listos" que se lucran generando estas opiniones.

    Pero, como ya no esta JC, yo solo puedo aportarte este poema, plano y sin sal, como solo yo puedo ser:

    No te arrastres sobre el fango,
    no desistas a sus ruegos,
    sabes que sigue pensando
    como humillarte de nuevo.





    No renuncies a tu vida,
    vales más de lo que crees,
    aunque siempre y sin medida
    él te hunde con desdén.





    Dice que eres una inútil
    que no sirves para nada,
    es un cínico arrogante
    el monstruo que te maltrata.





    Intentas esconder marcas
    que él va dejando en tu piel,
    aunque aquellas más amargas
    nadie te las puede ver.





    Lloras siempre a escondidas
    pensando que cambiará,
    sus súplicas y llantinas
    no te dejan avanzar.





    No te engañes, se realista
    la bestia siempre domina
    deja de ser pesimista...
    ve en busca de una salida.





    Pide ayuda, no te calles
    sabes que no estarás sola,
    somos muchas las culpables
    de amar a quien nos deshonra.





    Tu eres lo más importante
    nunca olvides esta opción,
    quererte y valorarte...
    es la única condición.


    Ahi queda eso!

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    1. Bueeeeeno, "el nuevo JC", el poeta, el sensible...jatetú quién lo iba a decir! Dime que éste poema es tuyo y ya me caigo al suelo desde la silla...jaja.

      Sobre socialismos, feminismos y nazismos varios deberías también opinar. Como ves mi versión del asunto no es para nada extremista, ni mucho menos, justo lo contrario.

      Vamos, JC, mójate!!!

      Besotes

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  13. Toda la razón. Ya parece que uno no puede ni abrir ni la boca sin miedo a una demanda. Nos volvemos cada vez más intolerantes y parece que ya no sabemos discernir dónde están las fronteras de lo que realmente es ofensivo. Un besote!!!

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    1. Ese es el tema. Al parecer cuatro imbéciles que tienen la sensibilidad anestesiada, son los que van a decirnos y a regularnos porque ellos son incapaces de discernir entre lo que es ofensivo y lo que no.

      En fin, así va el mundo.

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  14. Muy buena tu reflexión, Ana Kerida.

    Yo sí he leído El mundo feliz (?), y otros de ese tipo que parecían casi apocalípticos y sin embargo... aquí estamos en un mundo donde todos compramos en las mismas franquicias, vemos las mismas películas, comemos la misma basura o la nueva cocina de moda... Eso los que vivimos en el perfecto primer mundo, que los otros intentan sobrevivir.

    En fin no me enrrollo, pero si te digo GUAPA, GUAPA, GUAPA... Soy mujer y hetero, o sea que puedo jajaja.

    Besos (añado que castos y puros, por si las leyes).

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    1. Sí, el mismo mundo que quiere que pensemos igual (porque si no es políticamente incorrecto o está mal visto), vistamos igual y oigamos la misma música.

      Muchas gracias por tus halagaos no homofóbicos, jajajaa....Ya ves que hasta para eso, vamos a tener que pedir permiso.

      Un besazo pa tu ciática, sin ley ni concierto que lo dictamine.

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  15. Así dejan una puerta abierta a denuncias de acoso falsas sólo por que no tragas al jefe (o al que sea) y tampoco es eso.

    No entienden de legislación, claro está.

    Besos apretaos.

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    1. Y much@s se aprovechan de ello y luego pasa lo que pasa.

      Besotes!

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  16. Totalmente de acuerdo, el lenguaje corporal, en ocasiones, grita más que habla. Intachable tu reflexión Toc.
    Un abrazo gordo, luego vas y lo cascas a ver qué sale.

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    1. jajaja, luego vas y lo cascas...me parto!

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  17. Yo creo que el problema está, como dice Yeste, en quien hace mal uso de esas leyes, porque a los que les queda sentido común (y aquí me incluyo), pensamos que son una estupidez, pero siempre habrá alguna (o alguno, pero me temo que casi siempre será alguna) que denuncie porque le cae mal el jefe, o quiere separarse y quedarse a los niños, y como en estos casos la presunción de inocencia es nula, pues pasa lo que pasa.
    Un abrazo, guapa, que si ahora el jefe no te lo dice mucho, te lo tendremos que decir nosotros, ea.

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    1. Jajaja, na, todo esto ha creado cierta complicidad porque él sabe que yo considero que es una memez como un piano y nos sirve para echarnos unas risas. Su mujer curra en el mismo sitio, así que ya ves tú que no van por ahí los tiros.

      Efectviamente, el problema es que por cuatro gilipollas o jetas que no han sabido manipular su inteligencia emocional o la han utilizado mal, al final nos regulan al resto que tenemos dos dedos de frente. En fin...Ver para creer.

      Un besazo para ti, boticaria! jeje

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  18. Creo que voy a tener que pedir perdón a muchas mujeres...

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    1. No lo hagas, Teo. Seguro que ellas no se han sentido acosadas, sino más bien aduladas. Si es que...

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